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Nutricionista deportivo fitness
Si entrenas duro pero no ves los resultados que esperas, el problema no está en tu rutina, sino en la alimentación. Un nutricionista deportivo especializado en fitness puede marcar la diferencia entre estancarte o transformar de verdad tu cuerpo.
Con un plan hecho para ti, ganar músculo, perder grasa o definir se vuelve mucho más sencillo. La clave está en adaptar la dieta a tu forma de entrenar, a tus horarios y a lo que te gusta comer.
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Entrenar duro no siempre es suficiente. Puedes pasar horas en el gimnasio, pero si tu alimentación no acompaña, los resultados tardan en llegar. Aquí es donde entra la figura del nutricionista especialista en el mundo del fitness: alguien que entienda la disciplina del gimnasio y sabe cómo estructurar una dieta que encaje con tu forma de entrenar y con tu estilo de vida. Un plan nutricional bien diseñado puede ayudarte a ganar masa muscular, definir tu cuerpo o mantenerte en tu mejor versión sin sentir que estás a dieta todo el tiempo.
Planes nutricionales fitness tanto para hombres como para mujeres
No existe una única dieta para practicar fitness. Lo que funciona para un hombre que busca volumen en el gimnasio no es lo mismo que lo que necesita una mujer que quiere definición o una rutina más equilibrada. Por eso los planes se ajustan según tu objetivo, tu nivel de entrenamiento y hasta tu día a día. La idea es sencilla: que la nutrición se convierta en tu mejor aliado para conseguir resultados visibles y sostenibles.
Dietas fitness para definición, volumen o mantenimiento
No se come igual cuando estás en definición que cuando estás en volumen. Durante una fase de definición afinamos calorías y macronutrientes para que la grasa baje sin perder músculo. En volumen, el objetivo es que el peso que ganas sea músculo, no simplemente grasa. Y cuando llegas a la fase de mantenimiento, lo importante es consolidar resultados y evitar el temido rebote.
La diferencia está en que cada etapa tiene un plan propio, organizamos la dieta para que disfrutes comiendo mientras avanzas. Un plan bien estructurado evita que te frustres y que acabes saltándote todo por sentir que vives a dieta eterna.
Adapta tu alimentación a tu rutina de gimnasio y a tu estilo de vida
La clave de un buen nutricionista fitness está en entender tu rutina diaria, los horarios que manejas y los entrenamientos que realizas. Así puedes tener una dieta para gimnasio que no sea un sacrificio, sino una herramienta que se adapta a ti. Esto no va de prohibiciones eternas, sino de aprender a comer mejor y aprovechar cada comida para acercarte a tu objetivo.
Empieza tu cambio con un nutricionista especializado en el mundo del fitness
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Un físico definido no aparece por casualidad. Detrás hay constancia y un plan realista que se adapta a ti. Una persona que quiere verse más tonificada necesita un enfoque distinto al de alguien que se prepara para subir a una tarima en fitness. Por eso siempre empezamos con una evaluación inicial de tu punto de partida, tu estilo de vida y tus metas.
A partir de ahí creamos un plan alimenticio a medida, con seguimiento y ajustes cuando hace falta. No es un menú rígido que te ata, sino una guía que evoluciona contigo. Además, cuentas con un acompañamiento constante para resolver dudas, adaptar la dieta si tu rutina cambia y mantener la motivación alta.
¿Por qué elegirnos como tu nutricionista deportivo fitness?
Contamos con experiencia comprobada en el ámbito deportivo y en la mejora de la composición corporal. Nuestros planes son totalmente personalizados y adaptados a cada persona, no hay dos menús iguales. El seguimiento es realista para que nunca sientas que estás a dieta. Además de atenderte en nuestro centro en Zaragoza, trabajamos en modalidad online, lo que te permite acceder a tu plan desde cualquier lugar.
En Bocause encontrarás un acompañamiento serio y profesional, diseñado para llevarte a conseguir tus metas sin atajos ni promesas vacías.
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Energía para rendir en cada repetición
En los entrenamientos de fitness, la disponibilidad de glucógeno muscular condiciona tu capacidad para mover carga, mantener volumen y progresar sesión tras sesión. Para optimizar el rendimiento, es recomendable ingerir entre 1 y 2 gramos de carbohidratos por kilo de peso corporal entre 2 y 4 horas antes de entrenar.
Después de la sesión, el cuerpo necesita una combinación precisa de nutrientes: entre 1.0 y 1.2 g de carbohidratos por kilo de peso, junto con 0.3-0.4 g de proteína completa por kilo, favorecen la reposición energética y estimulan la síntesis proteica.
En fases de doble sesión o alta frecuencia de entrenamiento, recurrir a carbohidratos de alto índice glucémico como arroz blanco, frutas o bebidas deportivas acelera la recuperación.
Hidratación para sostener la fuerza y el enfoque
El rendimiento en el gimnasio también depende de tu estado de hidratación. Una pérdida moderada de agua puede reducir la fuerza máxima, el control motor y la capacidad de concentración. Beber entre 400 y 600 ml de agua o bebida con electrolitos una o dos horas antes del entrenamiento prepara al cuerpo para rendir. Si la sesión supera los 60 minutos o se entrena con alta intensidad, conviene incluir sodio (300-500 mg/L) y entre 20 y 30 gramos de carbohidratos por hora. Tras entrenar, cada kilo de peso perdido en sudor debe recuperarse con al menos 1.2 litros de agua y una adecuada reposición de sales minerales.
Antes de entrenar: energía limpia, digestión ligera
Una comida pre-entreno bien diseñada permite llegar con combustible suficiente, enfoque mental y sin pesadez digestiva. Entre 90 y 120 minutos antes del entrenamiento, combina carbohidratos moderados con proteína magra y evita la grasa o la fibra en exceso.
Algunas opciones eficaces son arroz blanco con claras y plátano, pan blanco con pavo y bebida isotónica, o un batido de avena, proteína whey y fruta. En casos puntuales, un gel o un dátil 10 minutos antes del inicio del entrenamiento puede aportar un extra de energía rápida.
Nutrición intra-entreno para sesiones exigentes
En entrenamientos de más de 75 minutos, o en rutinas de alta densidad como series gigantes o superseries, es útil incorporar pequeñas dosis de carbohidratos rápidos, entre 20 y 30 gramos cada 30 o 40 minutos. Las bebidas con electrolitos también ayudan a mantener el rendimiento si el ambiente es caluroso o la sudoración es elevada. En contextos específicos —como dietas hipocalóricas o entrenamientos en ayuno— puede añadirse creatina o aminoácidos esenciales para sostener la masa muscular y reducir el catabolismo.
Suplementos que aportan, sin ruido
Algunos suplementos tienen aplicaciones reales en el entorno fitness.
- La creatina monohidrato, tomada diariamente en dosis de 3 a 5 g, mejora la fuerza, el volumen y la potencia sin necesidad de ciclos.
- La proteína whey sigue siendo la opción más eficaz para cubrir los requerimientos post-entreno, gracias a su rápida absorción y su perfil completo de aminoácidos.
- Los EAA o BCAA pueden ser útiles en escenarios concretos como el ayuno, las sesiones dobles o los periodos de déficit energético.
- La cafeína, tomada 30 a 60 minutos antes del entrenamiento en dosis de 3 a 6 mg/kg, puede mejorar el enfoque, la resistencia a la fatiga y la tolerancia al esfuerzo.
La recuperación: donde ocurre el verdadero cambio
El entrenamiento no funciona si no se recupera bien. La primera toma tras la sesión debe incluir carbohidratos y proteínas en una proporción efectiva. Un batido de proteína con plátano, yogur con avena y miel o un smoothie con bebida vegetal y frutos rojos pueden cumplir esa función. En las dos horas siguientes, conviene realizar una comida completa que incluya proteína magra, carbohidratos complejos, vegetales y grasas saludables.
Los antioxidantes naturales como el cacao, los arándanos o la cúrcuma pueden usarse con moderación para modular la inflamación sin bloquear la adaptación. Dormir entre 7 y 9 horas de calidad es la herramienta más infravalorada del crecimiento muscular. En algunos casos, una dosis de 30-40 g de caseína antes de dormir puede ayudar a sostener la síntesis proteica durante la noche.
Nutre tu cuerpo con la misma precisión con la que entrenas y deja que los resultados hablen por sí solos.
Preguntas frecuentes – Dieta fitness
La nutrición es clave para conseguir un cuerpo funcional, definido y con buen rendimiento. No se trata solo de entrenar: lo que comes determina si construyes masa muscular, pierdes grasa o simplemente te estancas. Una buena alimentación te ayuda a rendir mejor, recuperarte más rápido y facilitar los cambios físicos que buscas. En Bocause no hablamos de “dieta” como algo rígido, sino como una herramienta flexible que se adapta a tu ritmo de vida, tus entrenamientos y tu objetivo estético o deportivo.
Lo ideal es comer entre 90 y 120 minutos antes de entrenar. Esa comida debe aportarte energía sin generar pesadez digestiva: hidratos de carbono de absorción media, proteína magra y baja cantidad de grasa y fibra. Algunas opciones prácticas son: arroz blanco con claras y plátano, pan blanco con pavo y una bebida isotónica, o un batido de avena, proteína whey y fruta. Si necesitas un extra de explosividad, puedes tomar un gel o unos dátiles 10 minutos antes del entrenamiento.
Si tu sesión dura menos de 60 minutos y no es especialmente intensa, no es necesario comer durante el entrenamiento: basta con llegar bien alimentado e hidratado. Pero si entrenas más de una hora, haces WODs, fuerza con poco descanso o bloques de hipertrofia exigentes, puede ser útil incluir 20–30 g de carbohidratos rápidos cada 30–40 minutos, como bebida isotónica, gel o gominolas blandas. En ambientes calurosos o con mucha sudoración, añadir electrolitos también es recomendable para mantener la función muscular.
Después del entrenamiento, el objetivo es reponer glucógeno, reparar el tejido muscular y facilitar la recuperación. La combinación ideal es: 1.0–1.2 g de carbohidratos/kg de peso junto con 20–40 g de proteína completa, preferiblemente de rápida absorción. Un ejemplo práctico es un batido de proteína whey con plátano o un yogur natural con copos de avena y miel. En las 2 horas siguientes, conviene hacer una comida completa con proteína, carbohidratos complejos, verduras y grasas saludables para consolidar la recuperación.
La base nutricional puede ser similar, pero el ajuste de calorías y macronutrientes varía según el objetivo.
- En fitness general, se busca equilibrio: buena energía para entrenar, proteínas suficientes y control de grasas para mantener composición corporal.
- En hipertrofia, se aplica un ligero superávit calórico, priorizando hidratos y proteínas para ganar masa muscular.
- En definición, se reduce la energía total con un déficit moderado, manteniendo alta la proteína para conservar músculo.
En Bocause adaptamos la estrategia a tu fase, sin rigideces ni enfoques extremos.
Los suplementos más respaldados para mejorar rendimiento, fuerza o recuperación son:
- Creatina monohidrato (3–5 g/día): mejora la fuerza máxima, la potencia y el volumen muscular.
- Proteína whey: ideal post-entreno para facilitar la recuperación y síntesis muscular.
- Cafeína (3–6 mg/kg): útil para aumentar el enfoque, la energía y la tolerancia al esfuerzo.
- Aminoácidos esenciales (EAA/BCAA): pueden ser útiles en sesiones largas, ayunos o dietas muy bajas en proteína.
Todos se integran según tu objetivo y no sustituyen una alimentación adecuada, sino que la complementan.
La deshidratación, aunque sea leve, puede afectar tu fuerza, coordinación, enfoque y capacidad de generar tensión muscular. Para evitarlo, bebe 400–600 ml de agua o bebida con electrolitos 1–2 horas antes del entrenamiento. Si sudas mucho o entrenas durante más de 60 minutos, añade sodio (300–500 mg/L) y considera tomar 20–30 g de carbohidratos/hora en forma de bebida deportiva. Hidratarte bien te ayuda a entrenar más fuerte y recuperarte mejor.
Sí. No solo te damos un plan, sino que te enseñamos a ajustarlo tú mismo según entrenes más, menos o cambien tus metas (ganar músculo, definir, mantener). Aprendes a organizar tus comidas según tu día, a reconocer qué comer si haces fuerza, cardio o descanso, y a tomar decisiones fuera del menú (restaurantes, viajes, semanas sin entrenar). La idea es que no dependas del papel, sino que entiendas cómo comer para sostener tu progreso a largo plazo.
¿En qué podemos ayudarte?
Si tienes cualquier consulta, no dudes en contactarnos. Estaremos encantados de ayudarte en tu camino hacia una vida más saludable. ¡Comienza el cambio!